Existen vocaciones que se definen por la profundidad de su impacto en las nuevas generaciones. El trabajo del Pbro. Yovani Loch (PUSC, 2019) es un ejemplo. Sacerdote, docente e investigador, su labor en los seminarios de Guatemala es un testimonio vivo de cómo la fe y el rigor académico se entrelazan.
Servicio, formación y alegría
Desde hace ocho años, el padre Yovani ejerce como vicerrector, formador y docente en el Seminario Mayor Diocesano Nuestra Señora del Camino, en Sololá. Allí acompaña a 69 seminaristas en sus etapas discipular y configurativa, guiándolos en su discernimiento vocacional. Su influencia se extiende también a la capital, donde desde hace cinco años imparte la cátedra de Historia de la Iglesia en el Seminario Nacional de la Asunción.
«Ya son varios los sacerdotes que ejercen su labor pastoral como vicarios parroquiales o como párrocos a quienes les impartí clases durante estos años. Esta realidad suscita en mí mucha alegría», comparte el padre Yovani.









Conocimiento para el mundo
Su preparación académica está detrás de este compromiso. Es licenciado en Teología con especialización en Historia de la Iglesia por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (PUSC) en Roma. También cuenta con una especialización en lengua latina en el Instituto Dante Aligheri, un Magíster en innovación de la docencia universitaria por la Universidad Rafael Landívar.
Más allá de las aulas, el padre Yovani también ha compartido su conocimiento a través de ensayos, conferencias y talleres sobre educación, familia y filosofía en diversas instituciones. Para él, la divulgación no es un fin académico, sino un servicio y un camino de formación continua.
Su labor sacerdotal es una muestra del impacto de la formación académica en la vida de la Iglesia: está sembrando semillas para que florezcan las vocaciones sacerdotales que nuestras comunidades tanto necesitan.
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